La Clave Única de Registro de Población y la protección de datos

Una de las dudas frecuentes ante la tramitación de la Clave Única de Registro de Población CURP es en cuanto a la protección de los datos que allí se registran. Para tratar este asunto hay que desglosar los diversos aspectos involucrados en el CURP, así como el ámbito de protección de los datos personales y tipos de datos.

En primer lugar, existen varios tipos de datos. Se entiende por datos personales toda información que sirve para identificar a una persona física, con cualidades de identificable, estos son nombre, dirección de domicilio fiscal, teléfono, correo electrónico, estudios realizados, record laboral, entre otros. Este tipo de data suele encontrarse, por ejemplo, en resúmenes curriculares y hojas de ofertas de trabajo que llenamos comúnmente al aplicar a un puesto laboral. Por otro lado existe lo que se ha denominado datos sensibles, que son señas particulares más personales e íntimas, que incluyen preferencia sexual, creencias culturales y religiosas, estado de salud, doctrina moral, ética y filosófica, información genética, afiliación sindical y política, incluso la información financiera es sensible, teniendo en cuenta que la criminalidad usa cualquier medio para cometer actos contrarios a la legalidad, pudiendo ser usado esto para despojar de dinero a las personas.

La información del CURP, ¿Es personal o sensible?

Ahora bien, en cuanto al CURP, hay aspectos que merecen una revisión para conocer la situación de los usuarios de esta clave. Para comenzar, los datos personales que allí se suministran están protegidos, pero no merecen una tutela especial puesto que este registro es libre. Los datos de la CURP poseen tres cualidades interesantes que vale la pena destacar: 1. Esta información es suministrada con consentimiento y de manera voluntaria por el usuario; 2. Paradójicamente, la inscripción en el CURP es obligatoria y necesaria para casi la totalidad de las gestiones públicas; y 3. Estos datos, al ser parte de una base de registro poblacional, son hasta un cierto nivel de la Administración Pública, del dominio público.

A partir de lo anterior se deduce que, los datos ingresados en la base CURP no son 100% privados; sin embargo, estos no constituyen información sensible, es decir, no le exigen relatar nada referente a dinero, ni preferencias sexuales, por ejemplo, solo información que someramente permita reconocerle entre otros individuos, tanto como puede serlo en cualquier otra base de datos.

Más allá de lo expuesto, persiste una incertidumbre en gran parte de la población. Las nociones acerca de su identidad, que debe suministrar a la base CURP para obtener la clave son datos protegidos y son eso, meros datos personales. No obstante, la clave CURP enlaza información de varias bases interconectadas, algunas de las cuales guarda información que pudiera ser usada con fines ilícitos. Por ejemplo, las bases de registros notariales contienen información acerca de la adquisición de bienes y su valor en moneda de curso legal, por lo que nos hallamos ante una data vulnerable, aunque no de manera directa.

Ningún sistema está exento de ataques cibernéticos, ni de funcionarios públicos inescrupulosos, por lo que el robo de datos y la usurpación de identidad siempre va ser una posibilidad, sobre todo por tratarse de sistemas informáticos. Pero en general, la clave CURP no revierte mayor peligro de vulnerabilidad para el ciudadano común.

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